La tabla de añadas califica 2022 como muy bueno en Borgoña, tanto en tinto como en blanco, como sobresaliente en Champagne y como bueno para el Riesling alemán y los vinos de Austria, y precisamente estas regiones conforman nuestra selección, completada con Alsacia y Loira. En ello radica el motivo por el que merece la pena explorar esta añada. El año estuvo marcado en buena parte por la sequía. En el Piamonte, anotado en la tabla como irregular, fue el segundo año consecutivo de sequía y los rendimientos se mantuvieron por debajo de la media; y dado que Barolo y Barbaresco todavía no han salido al mercado, habrá que esperar para conocer el veredicto de las añadas del Piamonte. En el Ródano, muy bueno tanto en el norte como en el sur, la lluvia del 15 de agosto salvó la añada, acompañada en el sur de una fuerte granizada en La Crau; los vinos se mantuvieron, a pesar de todo, frescos y moderados en alcohol, tal como detallan las añadas del Ródano. En Champagne se vivió un verano seco, sin extremos, y unas uvas sanas, sin enfermedades y de excelente madurez; las añadas de champagne recuerdan a 1947, 1959 y 1976.
Con varios embotellados de la añada están representados, de Borgoña, Hubert Lignier, Rougeot Père & Fils y La Soufrandière; del Palatinado, Christmann y Ökonomierat Rebholz; y de Alsacia, Zind-Humbrecht. En nuestra oferta, los tintos y los blancos se equilibran.






















