
I Vigneri di Salvo Foti – una bodega que, como pocas otras, encarna la esencia del Etna. Salvo Foti, visionario y guardián de la tradición vitivinícola siciliana, une de manera única métodos vitícolas centenarios con una filosofía de sostenibilidad sin concesiones. Los viñedos volcánicos de altura, marcados por cepas ancestrales y por la tradicional formación en alberello, dan lugar a vinos extraordinariamente minerales, elegantes y auténticos. Cada gota habla del áspero encanto y de la compleja personalidad del Etna. Los vinos de I Vigneri reflejan no solo un terroir único, sino también el carácter de un viticultor cuya pasión ha devuelto el Etna a la atención del mundo vinícola internacional.
≈ Aroma: Cereza
En todos los vinos: 2869 Vinos
Más sobre I Vigneri di Salvo Foti
El alma del volcán en cada botella
El fascinante paisaje del Etna, el volcán activo más alto de Europa, revela una de las regiones vinícolas más apasionantes y, en pleno corazón de ella, la bodega I Vigneri di Salvo Foti. Pocos lugares poseen una conexión tan directa entre paisaje, hombre y vino como esta bodega, que gracias a su fundador se ha convertido en la quintaesencia de una cultura vinícola cercana a la naturaleza y auténtica. Los viñedos se encuentran a una altitud de hasta 1.200 metros, sobre suelos negros y ricos en minerales de lava enfriada, ceniza volcánica y arena. Estos suelos únicos aportan una frescura incomparable, casi salina, y una complejidad extraordinaria, que se aprecia de forma especialmente impresionante en el Vinupetra Rosso, cuyo nombre, «vino de piedra», recoge a la perfección la esencia de este terroir.

Alberello Etneo: Patrimonio Mundial de la UNESCO como práctica vitícola
Una particularidad de I Vigneri es la conservación de la tradicional conducción en Alberello, un sistema histórico de conducción en vaso que la UNESCO ha declarado Patrimonio Mundial. Este método, en el que cada cepa se cuida individualmente como un arbusto y se trabaja a mano, exige muchísimo trabajo, pero conduce a una calidad incomparable. En sus viñedos no hay postes de hierro ni pilares de hormigón, ni alambres: únicamente rodrigones de castaño del Etna. Salvo Foti apuesta deliberadamente por cepas viejas, a menudo de pie franco, cuyas uvas se vendimian solo en pequeñas cantidades, pero convencen por su profundidad y su gran expresividad.
Nerello Mascalese y Carricante: la identidad del Etna
Fundamentales para el estilo de I Vigneri son las variedades autóctonas Nerello Mascalese y Carricante. La Nerello Mascalese se considera el corazón de los vinos tintos del Etna y, por su elegancia, recuerda con frecuencia a los grandes Borgoñas. Esta variedad da lugar a vinos tintos filigranas, de color claro, marcados por una acidez fina, taninos sedosos y elegantes aromas de frutas rojas, encarnados de manera ejemplar en el I Vigneri Rosso. La Carricante, por su parte, es la base de los impresionantes vinos blancos. Esta variedad se siente a gusto en las zonas más altas, donde da vinos de frescura extraordinaria y mineralidad salina. Los vinos blancos como el Aurora Bianco figuran hoy entre los vinos más emocionantes de Italia.

Palmento y trabajo de bodega purista
La filosofía de Salvo Foti se basa en la naturalidad y la contención. En el histórico palmento, el tradicional lagar que parece un testigo de siglos pasados, las uvas se procesan con delicadeza. Rechaza rotundamente las intervenciones químicas. En su lugar, la bodega apuesta por la fermentación espontánea con levaduras silvestres y por una forma de trabajar cuidadosa que expresa con claridad el terroir. La crianza se realiza en recipientes neutros, como toneles de madera usados o depósitos de cemento, que preservan el carácter único de las uvas. El resultado son vinos de gran vitalidad, precisión y profundidad: una declaración clara a favor de una viticultura sostenible y marcada por el terroir, que recibe atención mucho más allá de las fronteras de Sicilia.












