Un vino tinto seco del Priorat elaborado con viejas cepas de Grenache y Carignan, que refleja de forma impresionante la fresca elegancia y la mineralidad de pizarra de los viñedos de alta montaña y fuerte pendiente en torno a Porrera.
Embotellador: Familia Nin Ortiz, Polígon 6 Parcel·la 288, 43730 Falset-Tarragona / Spain
En la copa
Color
Rojo cereza profundo y luminoso, con reflejos granate en el borde de la copa.
Nariz
Fruta negra del bosque como mora y cereza negra, junto con notas terrosas, hierbas finas y el característico carácter especiado y fresco de la pizarra de la llicorella.
Boca
Concentrado pero ágil, con fruta jugosa, acidez viva, taninos finos y un final largo de marcado carácter mineral.
Carácter
Un Priorat enérgico y fresco de la nueva escuela: potente y profundo, a la vez fresco, elegante y de gran finura.
Maridaje
Lomo de cordero con hierbas provenzales, berenjenas estofadas con tomates y aceitunas, Manchego curado.
A tener en cuenta
Procede de cepas viejas (Velles Vinyes) de viñedos de fuerte pendiente de hasta 700 metros de altitud, cultivados de forma biodinámica y trabajados con mulas; la fermentación espontánea y la renuncia al clarificado y a la filtración subrayan la expresión auténtica del terroir.
Nota de cata
Carácter
Un Priorat de la nueva escuela: fresco, ligero de pies y con una mineralidad de pizarra fabulosa, muy lejos de la exuberante extracción de décadas pasadas. Las viñas viejas (Velles Vinyes) le aportan profundidad y concentración, pero sus 14,5 % de alcohol se llevan con una elegancia sorprendente. La fruta oscura se encuentra con matices terrosos y finas notas de hierbas; la estructura es tensa y la energía, palpable. Un vino que vibra en lugar de pesar.
Terroir & origen
Los viñedos de Familia Nin Ortiz se encuentran a hasta 700 metros de altitud en los alrededores de Porrera, algunos de los parajes más elevados de la región. El suelo está formado por Llicorella, la célebre pizarra negra que confiere a los vinos su inconfundible mineralidad fresca. Las extremas pendientes no permiten el trabajo mecánico; aquí se ara con mulas, algo que en Porrera nadie practicaba desde los años sesenta. El resultado son uvas de frescura y presencia extraordinarias.
Variedad de uva & vinificación
Garnacha y Cariñena: el ensamblaje clásico del Priorat, aquí procedente de cepas de más de 100 años en parte. La Garnacha aporta calidez, fruta roja y especias; la Cariñena aporta estructura, acidez y esa dimensión terrosa y oscura. Desde la primera añada conjunta, 2008, Ester Nin y Carles Ortiz trabajan de forma estrictamente biodinámica; la bodega es miembro de La Renaissance des Appellations. La fermentación es espontánea, en fudres, demi-muids o ánforas, sin clarificación ni filtración.
Maridaje
La fresca mineralidad y el carácter especiado de las hierbas piden carré de cordero con romero o jabalí estofado. También con pulpo a la plancha con pimentón y aceite de oliva o con un Manchego intenso se muestra en su mejor versión. Para quien prefiera lo regional: escalivada (verduras al horno catalanas) o un sencillo pa amb tomàquet con buen jamón.