Un Grosses Gewächs completamente seco procedente del cru GG más alto del Palatinado: un vino de terroir de claridad cristalina que une la tensión mineral del Rotliegend con una gracia danzarina y una inmensa profundidad.
Amarillo limón luminoso que ya anuncia visualmente la frescura juvenil y la vitalidad de este Riesling.
Nariz
Típico perfume herbáceo con notas de bosque y prado, además de miel de bosque, verbena y melisa, manzana y piel de manzana, y discretos matices de grosella negra y maracuyá.
Boca
Jugoso, fresco y joven, con lemon curd, flores blancas y gajos de pera y melocotón; en boca va ganando velocidad, se abre en abanico y desarrolla progresivamente empuje, notas ahumadas y mineralidad pétrea.
Carácter
Un vino turbo de engañosa ligereza: vibrante, exigente y con grip, con una profundidad poderosa tras su elegante fachada.
Maridaje
Lubina a la sal con romero y salsa de limón, lucio con zanahorias amarillas y asperilla, o risotto con puerro tierno de primavera y parmesano.
A tener en cuenta
Procede de la parcela original del Kastanienbusch (320 m s. n. m.) con una pendiente del 30–35 %; certificado ecológico desde 2005, miembro de respekt-BIODYN desde 2015; crianza en acero inoxidable con seis meses sobre lías finas tras una maceración pelicular de 24 horas.
Nota de cata
Color & aspecto
Amarillo limón luminoso, limpio y casi cristalino: ya visualmente una promesa de pureza.
Nariz
Un aroma de trama densa que por momentos susurra más que proclama: discreta complejidad herbal con notas de verbena y melisa, además de piel de manzana, un toque de grosella negra y maracuyá. Por debajo subyace un aroma fino que recuerda a la miel de bosque, sin resultar dulce. Es esta claridad en el detalle la que caracteriza el estilo de Rebholz: nada se impone en primer plano.
Boca
En boca, el vino comienza casi alegre, jugoso y de tensión juvenil. Sobre una base que recuerda al lemon curd aparecen flores blancas y esquirlas de pera y melocotón. Después, con aire y algo de calor, comienza el verdadero espectáculo: el vino se anima, gana empuje y presión, se vuelve más ahumado, más pétreo, más exigente. Una inmensidad de profundidad se esconde tras una aparente ligereza danzarina. No es una exhibición de fuerza, sino concentración geológica: el Rotliegend ferruginoso habla aquí sin filtros.
Final
Final largo y vibrante, en el que se alternan la mineralidad y un fino amargor. El vino deja una presencia exigente, casi palpable: no se apaga suavemente, sino que deja una huella de terroir que resuena.
Terroir & origen
El pago Kastanienbusch, al oeste de Birkweiler, es, con 320 metros, el pago GG más alto del Palatinado. Protegidas en el borde de un circo, las cepas crecen sobre Rotliegend superior con sueltos sedimentos de granito, pizarra y melafiro y una pendiente de hasta el 35 %. Rebholz trabaja aquí la parcela original de este histórico pago, y la propia bodega representa desde hace generaciones una sequedad sin concesiones y una expresión del terroir sin artificios, con certificación ecológica desde 2005 y respekt-BIODYN desde 2015.
Variedad & vinificación
Riesling, vendimiado en la parcela original. Tras el despalillado y una maceración de 24 horas, la fermentación se realizó en acero inoxidable, seguida de seis meses sobre lías finas. Esta crianza subraya la frescura y la pureza del vino sin hacerlo pesado.
Maridaje
Lubina a la sal con romero y salsa de limón, la preparación de lucio con zanahorias amarillas, anís y aspérula, o un cremoso risotto de puerro tierno y parmesano. El vino pide platos de contornos claros y cierta finura.
Particularidades
Este vino ha hecho historia en la escena vinícola alemana: en 2017 fue galardonado por Gault&Millau como GG de 100 puntos. Es una prueba de cómo de un terroir extremo (ladera empinada, gran altitud, complejidad de las formaciones rocosas) surge, con una intervención mínima, la máxima expresividad.