Nota de cata
Un vino que al principio solo entreabre la puerta… y después revela una sala entera. Ester Nin y Carles Ortiz, conocidos por sus viñedos biodinámicos de fuerte pendiente en el Priorat, demuestran aquí que también se han entregado a las rarezas blancas de Cataluña. La Parellada, habitualmente el discreto caballo de batalla del Cava, aparece aquí en su mutación de piel rosada, la Montonegra, y como uno de los vinos tranquilos más singulares de España. Quien espere de él un vino blanco formal se llevará una sorpresa; quien le dé aire y tiempo, será recompensado.
- Color y aspecto
- Amarillo pajizo de claro a medio, notablemente claro, aunque la piel de la baya de la mutación Montonegra tiende al rosado.
- Nariz
- Al principio reductivo y cerrado: petardos de chasquido, cerillas, petróleo; se imponen asociaciones con grandes vinos blancos reservados de Borgoña o del Nahe. Con mucho aire, el bouquet se abre hacia limón en salazón y limequat, tahini y hierba limón, además de petricor y piedra desnuda. Singular, imposible de situar en ningún otro lugar.
- Boca
- Más accesible y carnoso de lo que promete la nariz: fruta jugosa en el espectro de amarillo claro a verde, con un fondo salino, además de ralladura de cítricos, hierbas amargas, flores blancas y amarillas, polen, quizá hinojo silvestre y un toque de jengibre. Una acidez fresca, tensión y pura energía sostienen el vino, con apenas 12 % vol.
- Final
- Largo, mineral y salino, con un recuerdo de piedra y ralladura de cítricos que permanece en el paladar.
- Terroir y origen
- Las uvas proceden de un viñedo situado a 550 metros de altitud en el Alt Penedès, cerca de Pla de Manlleu; el vino debe su nombre al suelo arcilloso (terra) de color rojo (vermella). Ester Nin y Carles Ortiz, la pareja que está detrás de la bodega del Priorat Familia Nin Ortiz —biodinámica desde la primera añada que elaboraron juntos, la de 2008—, descubrieron aquí la rara Parellada Montonegra en una hectárea.
- Variedad y vinificación
- 100 % Parellada Montonegra, la mutación rosada de la variedad catalana del Cava. Uva ligeramente estrujada, 24 horas de maceración, prensado lento, fermentación espontánea y crianza en barrica de 300 litros.
- Maridaje
- La frescura salina y reductiva pide sustancia: bacalhau à Brás, caviar de berenjena con bacalao y lentejas o Tomapork curado del cerdo Schwäbisch-Hällisch con ensalada de hinojo.
- Particularidades
- Una variedad que casi no existe en ningún otro lugar, vinificada por una bodega que forma parte de Renaissance des Appellations, la asociación de productores biodinámicos de primer nivel. Es imprescindible decantarlo; aquí la paciencia se ve recompensada con una variedad de aromas que apenas se esperaría de Cataluña.




