Nota de cata
- Color & aspecto
- Rojo cereza, limpio y brillante en la copa: un vino que ya a la vista promete frescura.
- Nariz
- Abierta y expresiva desde el primer momento. Fruta roja y azul fresca —cerezas, ciruelas— junto con un delicado toque de pimienta y notas minerales. Fresco, limpio, estimulante; nada resulta sobremaduro ni pesado.
- Boca
- Jugoso, vivaz, lleno de tensión. Cuerpo de ligero a medio, taninos elegantes y de grano fino y una textura aterciopelada. La fruta roja madura se mantiene fresca y fría, y la facilidad de trago es brillante. Un Rioja que antepone la finura a la potencia, plenamente en el espíritu de Juan Carlos López de Lacalle.
- Final
- Largo y fino: los taninos sedosos permanecen largo rato en el paladar, sin resultar nunca amargos ni exigentes.
- Terroir & origen
- El Valdegines procede de un viñedo singular de cuatro hectáreas cerca de Laguardia, en la Rioja Alavesa, a unos 600 metros de altitud, orientado al este, sobre suelos arcillosos con un elevado contenido de cal. La Sierra de Cantabria protege las viñas, y la altitud aporta noches frescas y, con ellas, la tensión que sostiene este vino. Como todas las parcelas de Artadi, lleva en la etiqueta el nombre del paraje, no una categoría de envejecimiento. Desde su salida de la DOCa Rioja en 2015, esta es la postura coherente de la casa: cuenta el suelo, no la barrica.
- Variedad & vinificación
- Tempranillo puro de viñas de unos 35 años. Las uvas se despalillan y se someten a fermentación espontánea; la crianza se realiza en toneles de roble de distintos tamaños y edades —roble francés para aportar estructura, nunca para dominar—. 14,5 % vol., seco.
- Maridaje
- Un excelente compañero de mesa para carrilleras de cerdo ibérico: la fruta jugosa y los taninos finos realzan la ternura de la carne. Sorprendentemente bueno también con una contundente sopa de patata, por ejemplo con pimentón ahumado o chorizo. En general: cocina más bien delicada que pesada.
- Particularidades
- El vino es de cultivo ecológico certificado: en Artadi se trabaja sin herbicidas ni química de síntesis, en parte todavía con caballos en el viñedo. Estilísticamente llama la atención lo fresco y recto que se mantiene este Rioja a pesar de su plenitud: un vino de viñedo singular que demuestra que el Tempranillo español puede poseer una gracia borgoñona.





