Nota de cata
- Color y aspecto
- Rojo púrpura intenso en la copa.
- Nariz
- Se muestra limpio y brillante, con notas de bayas rojas y negras frescas. A ellas se suman delicados matices de violeta, una fina especiación y sutiles tonos terrosos y minerales.
- Boca
- Un ejemplo paradigmático de crianza, lleno de placer al beber: taninos sedosos y suaves se encuentran con un maravilloso equilibrio entre fruta jugosa y madera discreta. Fresco, vivo y sin extracción pesada, centrado en el disfrute inmediato y con una gran facilidad de trago.
- Terroir y origen
- Las uvas proceden de las altiplanicies batidas por el viento de la Rioja Alavesa (Elvillar, Viñaspre y Moreda). Entre 470 y 580 metros de altitud, las cepas crecen sobre suelos franco-arcillosos y limosos a los pies de la Sierra Cantabria.
- Variedad y vinificación
- Cuvée clásica de 90 % Tempranillo y 10 % Graciano procedente de cepas en vaso de unos 50 años. Tras un cultivo ecológico certificado y biodinámico, este vino envejece durante 12 meses en barricas, con un uso deliberadamente discreto de la madera.
- Maridaje
- Un compañero magistral para una selección clásica de tapas, tierna chuleta de cordero, solomillo de cerdo asado o guisos finamente especiados.
- Particularidades
- Inspirados por la filosofía de mínima intervención de Masanobu Fukuoka, Eva Fernández y Luis Ruiz de Viñaspre dejan que sea la naturaleza quien lleve la iniciativa – Tim Atkin incluye la bodega, no sin razón, entre los productores más emocionantes de la región.





