Nota de cata
- Color & aspecto
- Un intenso amarillo pajizo — una promesa para el paladar, pues aquí la larga crianza ya deja su huella: no el pálido verde de un vino joven, sino profundidad en la copa.
- Nariz
- Preciso y elegante, un Sauvignon Blanc de la escuela clásica: grosellas espinosas y grosellas blancas con sus hojas, además de sorbete de limón, limas y hojas de ortiga. Un toque de maracuyá aporta al conjunto una nota exótica, sin caer nunca en la sobremaduración.
- Boca
- Jugoso, sedoso, fresco — y al mismo tiempo profundo y vivo. El Argos une plenitud con una notable precisión: notas saladas y austeras se encuentran con una agradable presión ácida que mantiene el vino muy bebible, sin restarle fuerza.
- Final
- Largo y de textura calcárea, como de tiza — un final que evoca la caliza y la costa y deja que el vino resuene durante minutos.
- Terroir & origen
- Las cepas hunden sus raíces en Quincy, una pequeña denominación del oeste del valle del Loira, sobre suelos de grava y caliza. Precisamente estos cantos rodados dan al vino su fría tensión y su mineralidad salina.
- Variedad de uva & vinificación
- Sauvignon Blanc monovarietal, fermentado de forma espontánea y criado durante tres años — en parte en depósito, pero sobre todo en barricas usadas de 400 y 600 litros. Desde 2018, Guillaume Sorbe declara conscientemente este vino como Vin de France, con independencia de las normas de la denominación.
- Maridaje
- La profundidad salina exige sustancia: ostras y mejillones, ceviche con lima, lubina a la parrilla o espárragos con salsa holandesa. También el Crottin de Chavignol — el clásico de la región — encuentra aquí su sitio.
- Particularidades
- Tres años de crianza sobre las lías finas dan a este Sauvignon una densidad sedosa que rara vez se encuentra en el Loira. Un vino que demuestra que el Sauvignon Blanc puede ofrecer mucho más que un entretenido frescor veraniego: tiene estatura, fuerza y auténtica profundidad de maduración.





