Nota de cata
- Color & aspecto
- Púrpura apagado con reflejos rubí: más profundo y oscuro de lo que cabría esperar de las garnachas transparentes de la casa.
- Nariz
- Un aroma de una plenitud casi abrumadora: moras dulces, cerezas negras glaseadas y mermelada de ciruela se encuentran con especias orientales y pan de frutas. Debajo se despliega una capa profunda, mineral y turbosa; con la oxigenación emergen la trufa y el regaliz. Un vino que cuenta historias en la copa.
- Boca
- Aquí se aprecia la firma de José Jiménez-Landi: a pesar de la opulenta aromática, el vino sorprende con frescura, una acidez precisa y una mineralidad salina que procede del granito de la Sierra de Gredos. La fina estructura tánica desafía al paladar y a la vez lo envuelve: un auténtico corredor de fondo con alma borgoñona.
- Final
- Largo, profundo y lleno de matices. Las notas minerales perduran, acompañadas de una frescura salina que hace que el vino resulte sorprendentemente fácil de beber a pesar de sus 14,5 % de alcohol.
- Terroir & origen
- El Pielago procede de El Real de San Vicente, donde José Jiménez-Landi cultiva cinco hectáreas con un manejo estrictamente biodinámico, a 750–900 metros de altitud. Las cepas de 70 años arraigan en un suelo arenoso con granito: un terroir que une las noches frescas de la Sierra de Gredos con altitudes extremas. Aquí, al suroeste de Madrid, nacen garnachas de una transparencia y una elegancia casi borgoñonas.
- Variedad & vinificación
- 100 % Grenache (Garnacha). Tras la vendimia manual, la fermentación se realiza en cubas de madera con levaduras silvestres, seguida de una crianza en barricas y fudres franceses. El embotellado se hace sin filtración ni estabilización. Desde el cambio de estilo de 2007, Jiménez-Landi apuesta por la mínima intervención: la fermentación espontánea es algo natural, y los bombeos y los remontados con trasiego están descartados.
- Maridaje
- La profundidad especiada y la frescura salina del Pielago piden platos con carácter: el lomo de ternera con mantequilla de albaricoque y ñoquis de regaliz refleja las notas de trufa y regaliz del vino. Los muslitos de pollo barbacoa con ensalada de tomate y aguacate armonizan con la acidez fresca y las frutas oscuras. Para los más atrevidos: fideos de chocolate con gajos de naranja, un juego con las notas de especias orientales.
- Particularidades
- El Pielago es el vino de pueblo de la bodega y, junto al Ataulfos, el buque insignia de Jiménez-Landi. La producción total se limita a 2.128 botellas. En su fase joven conviene decantar el vino durante varias horas y disfrutarlo en copas grandes. Un vino que habla bajito y resuena durante mucho tiempo.





