Nota de cata
- Color & aspecto
- Rojo rubí con centro oscuro y borde aclarado. A pesar de su origen meridional, sorprendentemente transparente y fino: una promesa visual de la elegancia que viene a continuación.
- Nariz
- Salvaje y profunda. Endrina, baya de saúco, ciruela y guinda garrafal forman la base oscura, sobre la que se despliega una especia mediterránea y austera: alquitrán, laca, sotobosque y un toque de sudor de caballo aportan una tensión rústica, casi animal. Pimienta negra, regaliz, enebro y romero se funden con hierbas balsámicas, chocolate negro y café tostado ligero. Acentos florales de hibisco y violeta aportan frescura a la densa aromática.
- Boca
- Jugosa fresa silvestre se encuentra con los matices de fruta oscura de la nariz, antes de que tome el relevo una especia sabrosa. Con 14,5 % de alcohol, el vino tiene calidez y volumen, pero se mantiene sorprendentemente transparente y esbelto: sin mermelada, sin sobreconcentración. El tanino es rústico pero integrado, la acidez aporta tensión. La fuerza del sur se encuentra con la frescura borgoñona.
- Final
- Sorprendentemente luminoso y fino. Las notas especiadas animales se retiran y toman el relevo los matices florales y de fruta roja con una ligera mineralidad pétrea. A pesar de toda su fuerza, la persistencia sigue siendo elegante y precisa.
- Terroir & origen
- Méntrida, al suroeste de Madrid, a 550–850 metros de altitud en la sierra de Gredos. Suelos graníticos arenosos y altitudes extremas marcan el terroir. José Jiménez-Landi cultiva sus viñas de forma ecológica y, en las parcelas más altas, de manera estrictamente biodinámica, con calendario lunar, cornoestiércol y cornosílice. Las noches frescas y los suelos pobres confieren a los vinos su característica transparencia.
- Variedad & vinificación
- Garnacha y Syrah: una combinación que aquí hace pensar menos en el Ródano que en el nuevo renacimiento de la garnacha española. Desde 2007, Jiménez-Landi fermenta con raspones, levaduras silvestres y en grandes toneles usados y depósitos de hormigón. Los bombeos y los remontados están prohibidos. Mínima intervención, máxima expresión del terroir.
- Maridaje
- La especia salvaje pide una cocina potente y rústica: carré de cordero con romero, guiso de jabalí con enebro, berenjenas a la parrilla con aceitunas negras o queso manchego con membrillo. También armonizan de maravilla el solomillo de ternera con salsa de pimienta y nata o la paella con conejo y alcachofas.
- Particularidades
- El Sotorrondero 2023 muestra el cambio de estilo de 2007 en estado puro: lejos de la extracción y de la barrica, hacia la transparencia y el origen. Un vino que, a pesar de la calidez del sur, transmite frescura borgoñona: el resultado de la altitud, el granito y un viticultor que prefiere hablar bajo que alto.


