Un Xarel·lo profundo y mineral del Penedès: un vino tranquilo monovarietal de una microbodega que muestra esta variedad de uva catalana a un nivel de talla mundial.
Amarillo pajizo claro y limpio con reflejos verdosos.
Nariz
Contenido y fresco: fruta blanca, ralladura de cítricos, notas de hierbas y una fina mineralidad de creta.
Boca
Seco y purista, casi salino en el paladar, con una acidez viva y una profundidad que necesita algo de tiempo.
Carácter
Un vino blanco silencioso e introspectivo: fresco, directo y apto para la guarda, muy alejado de la fruta opulenta.
Maridaje
Lenguado a la parrilla, ostras o queso de cabra con hierbas.
A tener en cuenta
Procede del paraje Espenyalluchs, a 400 metros de altitud en Torrelles de Foix, cuyas cepas Enric Soler injertó con púas de la Vinya dels Taus de su abuelo, de 1945; vendimia manual, fermentación espontánea con levaduras silvestres y nueve meses sobre lías en las barricas de 300 litros más antiguas de la bodega, cultivo biodinámico desde 2005. De la añada 2024 solo hay 1.680 botellas, y Luis Gutiérrez le otorgó 95 puntos en el Wine Advocate.
Nota de cata
Carácter
Purista, fresco, casi salino: un Xarel·lo que renuncia a los efectos y apuesta en cambio por la profundidad. El Espenyalluchs es el vino más esbelto del pequeño catálogo de Enric Soler: un estilo nítido, de marcado carácter mineral, con una acidez tensa y una sensación en boca que necesita tiempo y recompensa la paciencia. Más nórdico en su aspecto que mediterráneo y opulento.
Terroir & origen
El paraje Espenyalluchs se encuentra en una suave ladera de Torrelles de Foix, en el Alt Penedès, a unos 400 metros sobre el nivel del mar. El viñedo tiene una hectárea y las cepas echan raíces en arcilla cubierta de pequeños guijarros. Enric Soler las injertó con una selección masal de la Vinya dels Taus, el viñedo de Xarel·lo que su abuelo plantó en Sabanell en 1945; la primera añada fue la de 2013. 2024 fue un año de sequía: las cepas jóvenes se podaron por segunda vez en febrero, a partir de finales de junio llegaron la lluvia y el mildiu, y a la bodega solo llegó una selección rigurosa.
Variedad & vinificación
El Xarel·lo, esa variedad catalana que en el Cava suele pasar desapercibida o quedar maquillada con demasiada madera, muestra aquí su verdadero rostro. Enric Soler, nombrado mejor sumiller de España en 1997 y que trabaja de forma biodinámica desde 2005, vendimia a mano en cajas pequeñas y fermenta de forma espontánea con levaduras silvestres, sin correcciones. El Espenyalluchs fermenta en las barricas de 300 litros más antiguas de la bodega y envejece allí nueve meses sobre sus lías; en 2024 la cosecha solo dio para cuatro barricas. Por cierto, a Soler lo asesora Ester Nin, del Priorat. En total, de la bodega salen cada año casi 10.000 botellas, artesanales hasta el último detalle.
Maridaje
La estructura fresca y salina pide el mar: sardinas a la parrilla, mejillones al vino blanco, lenguado al limón. También encajan clásicos catalanes como la escalivada o los calçots con romesco, así como el jamón ibérico y el manchego. Quien prefiera la sencillez: basta un plato de almendras Marcona y aceitunas.