Nota de cata
Un sumiller que conocía las mejores botellas de España quiso acabar elaborando una él mismo: Enric Soler, mejor sumiller de España en 1997, se hizo cargo en 2004 de la finca familiar Cal Raspallet, en el Alt Penedès, y lo apostó todo a una carta: el Xarel·lo como vino blanco serio y tranquilo. El Espenyalluchs es la expresión más purista de esa apuesta: calcáreo, ahumado, salino, un vino con filo y longitud.
- Color y aspecto
- Un amarillo pajizo claro y luminoso con delicados reflejos verdosos: fresco y preciso en la copa.
- Nariz
- Al principio recuerda a un Meursault reductivo: cal, humo, un toque de palomitas. Detrás, piña a la parrilla, pomelo, pera nashi, manzanas amarillas y physalis. Melisa, perifollo y tomillo limonero aportan frescor, la menta y el cilantro acompañan, y del lado vegetal llegan la alcachofa y el hinojo. La nariz vuelve una y otra vez a un núcleo pétreo y áspero: tentador y cautivador a la vez.
- Boca
- Filo desde el primer instante: dominan la acidez y la sal, y la estructura mineral tapiza toda la boca. La fruta es áspera y marcadamente cítrica: bergamota, lima, además de ralladura de zestes y hojas de lima kaffir. Denso, fresco, jugoso, con un frescor etéreo en el retrogusto.
- Final
- De gran longitud, parece no querer terminar. La fruta se retira, lo salino y lo cítrico permanecen: un vino que vive del origen y de la sensación en boca, no de la opulencia.
- Terroir y origen
- La parcela homónima abarca apenas una hectárea a 400 metros de altitud en Torrelles de Foix, en el Alt Penedès, con una suave pendiente y vistas a la escarpada sierra de Montserrat. El Mediterráneo está a solo 30 kilómetros y las noches frescas conservan la acidez. Las cepas se asientan sobre arcilla cubierta de pequeños guijarros y fueron injertadas con una selección masal de la Vinya dels Taus, plantada en 1945 por el abuelo de Enric Soler. La añada 2021, marcada por un invierno frío, calor temprano, sequía estival y lluvias tardías, ofreció unas condiciones de vendimia especialmente buenas gracias a una maduración lenta.
- Variedad y vinificación
- Xarel·lo monovarietal: la variedad que a menudo queda eclipsada en el Cava muestra aquí todo su potencial. Enric Soler trabaja desde 2005 de forma biodinámica, vendimia a mano y fermenta de manera espontánea. El Espenyalluchs fermenta y envejece en las barricas más antiguas de la bodega y apuesta por una sensación en boca purista y mineral. Se renuncia a la clarificación y a la filtración: sin filtrar, gana una complejidad que merece tiempo.
- Maridaje
- Un blanco para la mesa, no para la barra: sardinas a la parrilla o lenguado con sal marina, ensalada de hinojo y naranja, alcachofas alla romana, rodaballo con beurre blanc o simplemente aceitunas marinadas en manzanilla y almendras.
- Particularidades
- Que un antiguo sumiller eleve el Xarel·lo, la variedad cotidiana catalana, a un nivel borgoñón no es aquí una afirmación, sino algo que se comprueba en la copa. 12,5 % de alcohol, microproducción, apto para la guarda: quien le conceda de tres a cinco años de bodega comprobará cómo la sal y la piedra se reconcilian con la fruta.



