Nota de cata
Michael Andres no hace concesiones en Ruppertsberg, y el -N- del nombre es su declaración de principios: Natural, No Filtration, No Limits, Next Level. De una bodega de siete hectáreas que trabaja en biodinámica desde 2006 procede este Chardonnay, una tirada pequeña y audaz: fermentado de forma espontánea con levaduras silvestres en tonneau y fudre, embotellado sin filtrar. El resultado es un vino del Palatinado que con el pensamiento viaja a Borgoña, pero que huele inconfundiblemente a arenisca roja (Buntsandstein).
- Color y aspecto
- Amarillo dorado brillante con finos reflejos plateados: vivo, luminoso, atractivo.
- Nariz
- Entrada ahumada y especiada, tras la cual aparecen membrillo, pera madura y cítricos, flanqueados por anís y un toque de jengibre. Notas terrosas y un tono de madera bien dosificado, nunca protagonista, aportan profundidad: elegantemente borgoñón en el aroma, pero con una frescura austera y propia.
- Boca
- Nítido, jugoso, con una frescura cautivadora. Matices salinos y cítricos activan la salivación; fruta y especias se funden sin costuras. 12,5 % vol. de alcohol: fácil de beber, preciso, sin pesadez.
- Final
- Cítrico y salino, con un eco de piedra y de especias delicadas que perdura y da sed en lugar de saciar.
- Terroir y origen
- Ruppertsberg, en el Mittelhaardt: Andres cultiva siete hectáreas repartidas en cinco pagos, entre ellos el empinado Reiterpfad y las terrazas de la Deidesheimer Mäushöhle. Sobre todo domina la arenisca roja (Buntsandstein), que confiere a los vinos su tensión mineral. La bodega cuenta con certificación biodinámica desde 2006 y hoy Michael Andres la dirige junto a su hija Elena.
- Variedad y vinificación
- Chardonnay procedente de selección masal francesa. Fermentación espontánea con levaduras silvestres en tonneau y fudre, seguida de fermentación maloláctica espontánea, sin filtración. Tirada pequeña, gran promesa de libertad.
- Maridaje
- Su jugosidad y su salinidad lo convierten en el vino de diario ideal: con lucioperca a la plancha, pollo con limón y tomillo, risotto de setas o Saumagen del Palatinado. También es una delicia con Comté joven o con una sencilla pasta con mantequilla y salvia.
- Particularidades
- La línea N es el campo de experimentación de Andres: sin maquillaje, sin filtrar, viva; cada tirada es un poco distinta y ningún vino se adapta para complacer. Que este método de trabajo radical dé como resultado un Chardonnay tan equilibrado y de elegancia borgoñona es el verdadero argumento de esta botella.





