Nota de cata
- Color & aspecto
- Púrpura denso con borde claro y reflejos violáceos; ya son visibles los primeros indicios de la madurez incipiente.
- Nariz
- Profunda y oscura: mora, grosella negra y saúco se encuentran con un toque de grosella roja y frambuesa. A ello se suman capas especiadas de pimienta blanca, enebro y pimienta cubeba, una generosa porción de regaliz, chocolate negro de delicada fusión y granos de café tostados. Su origen mediterráneo se deja notar con claridad: garriga, aceituna, tomillo, romero y flor de almendro, además de notas vegetales de tomate y remolacha.
- Boca
- Aquí se manifiesta en todo su efecto la altitud del Ventoux: el vino resulta pétreo, fresco y elegante, con una fruta delicada, sostenida por una acidez fina, muy alejada de la concentración pesada. Se desliza sedoso por el paladar, y las notas de tomate, especias y remolacha terrosa están dibujadas con discreción y precisión. Perfectamente equilibrado, en su momento óptimo de consumo.
- Final
- Largo, especiado y equilibrado: el aroma de garriga y el fino juego de la acidez se desvanecen con calma y seguridad.
- Terroir & origen
- Las cepas arraigan entre 550 y 630 metros de altitud en el Mont Ventoux, el viñedo situado a mayor altura de la región. De día, el sol aporta calor mediterráneo; las noches frescas y los vientos refrescantes alargan el periodo de maduración y confieren a los vinos una frescura fría. No es de extrañar que Michel Bettane celebrara aquí el «nacimiento de un nuevo Grand Cru».
- Variedad & vinificación
- Cuvée de Grenache Noir y Syrah de cepas viejas. Tras la vendimia manual, las uvas se seleccionan dos veces; cada parcela se vinifica por separado en pequeñas tandas. La crianza se realiza durante 18 meses en pequeñas barricas de roble, en una bodega excavada a 12 metros de profundidad en la roca, con sistema de caída por gravedad, sin bombas.
- Maridaje
- Un vino para la mesa bien puesta: chateaubriand con patatas alumette y salsa bearnesa es la elección clásica. Funciona sorprendentemente bien el salmonete a la parrilla con salteado mediterráneo de verduras, y también un gratinado de hinojo y feta con bulgur y aceitunas negras recoge de maravilla las notas herbáceas del vino.
- Particularidades
- Abélard, que lleva el nombre de la pareja de enamorados más famosa de la Edad Media, es uno de los vinos insignia del antiguo monasterio Domaine de la Verrière, que Xavier y Nicole Rolet han transformado desde 1993 en una bodega biodinámica. Vinificado por Jean-Louis Gallucci con la precisión de un Grand Cru, el 2013 demuestra hoy cuánta finura puede ofrecer el Ródano sur en altura: un vino que combina de forma magnífica la plenitud del sur con la frescura del norte.





