Nota de cata
- Carácter
- Una sidra espumosa exigente y semiseca que redefine el género. En copa se combinan una frescura elegante, una burbuja fina y una estructura compleja. Gracias a la larga crianza sobre lías durante años, la añada 2019 muestra una extraordinaria madurez artesanal sin perder su fruta viva.
- Terroir & Origen
- Las manzanas de esta sidra proceden del huerto Friardel, en el Pays d’Auge, en Normandía. Allí arraigan manzanos de tronco alto de hasta cien años sobre sílex azul. La baja densidad de plantación, de solo 100 a 150 árboles por hectárea, procura una limitación natural del rendimiento. Entre los árboles pastan vacas de forma estacional y las colmenas fomentan la biodiversidad: un ecosistema intacto que se refleja sin alteraciones en la expresión del terroir.
- Variedad & Vinificación
- Benoit Lesuffleur aporta a los huertos de sus padres los conocimientos adquiridos trabajando con viticultores de primer nivel de la Champaña. Recogidas a mano y seleccionadas con rigor (solo se utiliza el diez por ciento de mejor fruta), el mosto fermenta de forma espontánea con levaduras silvestres. La elaboración sigue el método ancestral sin azúcar añadido, seguido de una crianza sobre lías de al menos tres años y del degüello manual. El bajo contenido alcohólico, de 5,5 % vol., subraya la ligereza de este producto natural.
- Maridaje
- Lejos de ser una simple bebida de trago fácil, esta sidra es una magnífica compañera de mesa. Marida de maravilla con panceta de cerdo asada, camembert cremoso, pato con manzana y lombarda o galettes de trigo sarraceno tradicionales de Normandía.


