Un Großes Gewächs seco procedente del Roten Hang, en Rheinhessen, que une la mineralidad ahumada del Rotliegend meteorizado con la impronta biodinámica de la bodega.
Amarillo pajizo claro con reflejos verdosos, limpio y vivo en la copa.
Nariz
Cítricos y melocotón blanco se encuentran con delicadas notas herbáceas, sustentados por la mineralidad ahumada, casi volcánica, del Rotliegend.
Boca
Tenso y potente, con una estructura ácida marcada, cuerpo denso y un final largo, salino y mineral, que refleja la profundidad del gran cru.
Carácter
Un Riesling complejo y profundo, con enorme potencial de guarda, que ya muestra tensión y que, en formato mágnum, dispone de un tiempo de evolución especialmente largo.
Maridaje
Pescados nobles como el rodaballo o el lenguado, ternera blanca con salsas delicadas, queso de pasta dura curado.
A tener en cuenta
Procede del legendario pago Pettenthal, en el Roten Hang. Cultivo biodinámico desde 2005; la fermentación espontánea y la mínima intervención en la bodega permiten que el terroir se exprese sin artificios.
Nota de cata
Carácter
Un Riesling de presencia monumental y, sin embargo, con esa elegancia fresca que solo confieren los grandes pagos. La botella mágnum promete una evolución más lenta y más noble: aquí se manifiesta toda la tensión entre la potente estructura del Rotliegend y la acidez delicada que sostendrá el vino durante años. Seco, pero de textura densa, con una mineralidad que recuerda más a piedras tostadas y a una profundidad ahumada que a la fruta cítrica fresca.
Terroir & Origen
El Pettenthal forma parte de la legendaria Roter Hang, entre Nierstein y Nackenheim, donde el Rotliegend meteorizado dota a los Riesling de un carácter inconfundible, de especias casi terrosas. Kühling-Gillot trabaja este viñedo de fuerte pendiente desde hace generaciones, hoy bajo el paraguas de la filosofía biodinámica que Carolin Spanier-Gillot y Hans Oliver Spanier imprimen desde 2005. Las cepas hunden sus raíces en la pizarra roja y la arenisca, que aportan al vino su característica mineralidad ahumada, un contraste con los Riesling de carácter calcáreo de la bodega asociada de Wonnegau, Battenfeld-Spanier.
Variedad & Vinificación
El Riesling encuentra aquí una de sus formas más regias en Alemania: fermentación espontánea, crianza en grandes toneles de madera y depósitos de acero, sin clarificantes y con un uso mínimo de azufre. El trabajo en la bodega sigue el principio de la contención, no de la corrección: las fases lunares marcan el ritmo y en el viñedo se emplean preparados biodinámicos como el 500 y el 501. El resultado es un vino de auténtica fidelidad a su origen, que lleva la huella de la añada 2024 y la energía especial del formato mágnum.
Maridaje
La potencia estructurada y la profundidad ahumada piden platos contundentes, pero refinados: rodaballo asado con puré de apio, lomo de ternera estofado con colmenillas o Comté curado con 24 meses de maduración. También con filete de lenguado a la plancha con mantequilla dorada y alcaparras el vino despliega toda su grandeza: la acidez corta la untuosidad y el Rotliegend se refleja en los aromas tostados.