Nota de cata
- Color & aspecto
- Un rojo púrpura profundo e impenetrable, con reflejos violáceos en el borde de la copa. El color delata la concentración de las cepas viejas y los bajos rendimientos del viñedo en pendiente.
- Nariz
- Un complejo juego de grosellas negras y moras, acompañado de violetas y una discreta nota de pimienta. De fondo aparecen ecos de madera de cedro y un toque de mineralidad ahumada de pizarra, que recuerda las altitudes extremas.
- Boca
- Potente, pero no pesado. Los taninos son de trama fina y presentes, sin dominar. La fruta resulta precisa y nítida, sostenida por una acidez viva que contrarresta la potencia alcohólica del 14 %. Notas de cerezas oscuras y regaliz se unen a una profundidad terrosa.
- Final
- Largo y estructurado, con un recuerdo de chocolate amargo y hierbas mediterráneas. El vino abandona el paladar con una frescura notable que invita al siguiente trago, sin resultar pesado.
- Terroir & origen
- Las uvas proceden de los Montes de Málaga, donde Victoria Ordóñez trabaja de forma biodinámica a entre 800 y 1000 metros de altitud. Las pendientes extremas del parque natural Sierra de Málaga hacen imposible el uso de maquinaria; la vendimia se realiza a mano y se transporta con mulas. A pesar de la cercanía del Mediterráneo, aquí reina un clima casi continental, con días calurosos y noches frescas.
- Variedad & vinificación
- Camarolos es una cuvée poco habitual de Syrah, Tempranillo y Cabernet Sauvignon: variedades internacionales que aquí se reinterpretan en un contexto histórico. Las uvas se fermentan de forma espontánea y se crían en pequeñas barricas de roble francés, que se renuevan cada año. Los rendimientos son extremadamente bajos, a menudo por debajo de 1000 kilogramos por hectárea.
- Maridaje
- Un vino para platos contundentes: carré de cordero con romero, solomillo de ternera con jugo de vino tinto o ragú de jabalí. También es una excelente elección con Manchego curado o con verduras a la parrilla con aceite de oliva.
- Particularidades
- Este vino es una declaración: mientras que Victoria Ordóñez es conocida sobre todo por su Pedro Ximénez seco, Camarolos muestra su afán experimentador con variedades internacionales en un terreno extremo. La combinación de cultivo biodinámico, viticultura heroica en pendientes pronunciadas y vinificación en la única bodega activa dentro del término municipal de Málaga hace de este vino un ejemplo singular de la recuperación de una región vinícola olvidada.


