Nota de cata
- Carácter
- El nombre lo dice todo: Mash-Up es una deliberada transgresión de los límites, un vino que juega con las convenciones y desarrolla así una identidad propia y fresca. La combinación de Blaufränkisch y Welschriesling, tinto y blanco fermentados juntos, transmite curiosidad y libertad artesanal. No es un tipo clásico, sino una declaración independiente procedente de Burgenland.
- Terroir & origen
- El Eisenberg, en el sur de Burgenland, une el calor panónico con los vientos frescos de la Estiria oriental. El poco profundo Steppensee actúa como acumulador natural de calor y propicia otoños largos y soleados con una marcada amplitud térmica entre el día y la noche, condiciones ideales para la madurez y la profundidad aromática. El calor panónico se encuentra aquí con suelos arcillosos y arenosos que aportan al vino sustancia y cierta vitalidad terrosa.
- Variedad de uva & vinificación
- El Blaufränkisch es el alma tinta de Burgenland: una variedad de especiado con carácter, fruta oscura y acidez viva. El Welschriesling, por su parte, aporta ligereza, frescura y un chispeante carácter aromático. Su interacción en el Mash-Up es inusual, pero está concebida con coherencia: el viticultor Clemens Krutzler, conocido por su estilo preciso y sin estridencias, emplea esta combinación para anteponer el placer de beber a la pesadez. La añada 2024 promete, tras un ciclo vegetativo más fresco y lleno de tensión en Austria, una acidez viva y frescura como elemento estructural.
- Maridaje
- Un vino para disfrutar sin complicaciones: excelente con platos a la parrilla con verduras, tablas de charcutería o una buena ensalada de lentejas con panceta ahumada. También con pollo al horno, tarta flambeada o una sencilla selección de quesos el Mash-Up luce muy bien. Un vino que no pregunta por la ocasión, sino que simplemente invita.



