Ibiza es mucho más que una isla vacacional, pues en sus suelos arcillosos ricos en hierro crecen vinos de sorprendente profundidad y frescura marítima. Los vientos salinos del Mediterráneo marcan variedades aromáticas como la Malvasía y la Moscatel, que desarrollan aquí una elegancia muy particular, casi austera. En nuestra selección, proyectos como Blacknose e Ibizkus demuestran con qué precisión el terroir de la isla, más allá de todos los tópicos, llega a la botella.

