
El nombre suena como un trabalenguas después de la tercera copa, y precisamente esa es la intención. Wachisnais es como llaman en Burgos a todo lo que sabe delicioso, pero cuyo nombre es imposible volver a recordar. Tres amigos (Paco, Noe y Juan Pablo) han convertido esta palabra en un programa. En la pequeña bodega familiar MN Vinos, en pleno Pedrosa de Duero, destilan la esencia de la tarde dominical española: 37 botanicals se encuentran con Tempranillo, Albillo Mayor y Verdejo de la Ribera del Duero.
Más sobre Wachisnais
After The Misa – Cuando una tradición se convierte en vermut
En los pueblos españoles, la hora del vermut después de la misa del domingo forma parte de la vida tanto como la siesta. Paco, Noe y Juan Pablo se tomaron esta tradición muy en serio, tan en serio que hicieron de ella una empresa: After The Misa. Su objetivo era sencillo y ambicioso a la vez: crear un vermut que capte a la perfección ese momento de convivencia. No un producto industrial de producción masiva, sino un aperitivo artesanal con carácter. La base la aporta la bodega familiar de Juan Pablo, MN Vinos, donde la familia Rodero-Calderari elabora vino desde hace generaciones, en inmediata vecindad con la legendaria bodega Felix Callejo, que también demuestra en la Ribera del Duero lo que es posible aquí.

37 secretos en una botella
La base de cada Wachisnais la forman tres variedades de uva: Tempranillo (aquí llamada Tinto Fino), Albillo Mayor y Verdejo. Lo que resulta de ellas depende de los 37 botanicals que el equipo macera con esmero. El ajenjo (Artemisia Absinthium) constituye la espina dorsal amarga, mientras que las cáscaras de naranja y de limón aportan frescura. El cardamomo y el anís estrellado aportan profundidad oriental, mientras que el tomillo y el romero delatan el origen mediterráneo. El resultado son cuatro perfiles completamente distintos: el Tintorro se muestra oscuro y especiado, con notas de mora y canela. El Blanco sorprende con lavanda y jazmín. El Clarete baila en la lengua como variante rosada. ¿Y el Pedrosini? Rinde homenaje a la tradición italiana del vermut.
Celestial – La coronación tras nueve meses
El Vermut Celestial ocupa un lugar especial. Aquí el Tintorro madura nueve meses en tonel de madera antes de ser ensamblado con Rita Hetvin, un vino dulce de la misma bodega, cuyas barricas llevan en su interior más de seis años de historia. El resultado sabe a eucalipto y chocolate negro, a regaliz y arándanos rojos. Un vermut para los momentos en que el tiempo se detiene.

Beber como en Burgos
Los creadores recomiendan tomar Wachisnais solo con hielo, sobre todo los domingos después de misa, cuando el sol brilla sobre la plaza y la conversación importa más que la hora. Para quien quiera experimentar: un Wachislemon con limonada de limón o un Wachistonic para la noche funcionan a las mil maravillas. Pero hay algo que sigue siendo innegociable: Wachisnais nunca se bebe a solas. Es, como dicen los fundadores, ante todo un sentimiento: «el vermut antes que un vino, es un sentimiento.»

