Nota de cata
Un Vin Doux Naturel que rompe todos los tópicos sobre los vinos dulces del Rosellón: Marjorie y Stéphane Gallet demuestran en su bodega de Maury, Terres de Fagayra, que la dulzura no tiene por qué ser pesada ni cansina, sino que puede vibrar. Este Tuilé Hors d’Âge –criado durante al menos cinco años en bonbonnes de vidrio y barricas de madera– es la joya de su gama.
- Color y aspecto
- Rojo teja brillante: exactamente el tono al que alude el término «Tuilé» y que surge de la crianza oxidativa durante años.
- Nariz
- Embriagadora y compleja: ciruelas y melocotones secos, cerezas y frambuesas se encuentran con jengibre confitado y piel de naranja confitada. A ello se suman chocolate negro con menta, shortbread, lavanda y un toque de roca fría: un aroma en el que uno puede perderse.
- Boca
- A la vez fresco y maduro, sensualmente cremoso en el ataque. La dulzura queda contenida por una acidez potente y se funde con una mezcla de fruta roja, frutas secas, notas cítricas maduras y galleta de mantequilla templada. A pesar de su profundidad aromática y de sus considerables 17,5 % vol., el vino resulta sorprendentemente ligero.
- Final
- Largo, vivificante y de una ligereza asombrosa: el carácter mineral de los suelos de pizarra hace que la dulzura nunca se quede pegada a la lengua.
- Terroir y origen
- Maury se encuentra en el valle del Agly, protegido por imponentes macizos calizos. Los oscuros suelos de pizarra y de esquisto calcáreo almacenan el calor del día, mientras que la altitud y la tramontana aportan noches frescas. Precisamente esta combinación da lugar a vinos dulces tensos en lugar de toscos.
- Variedad y vinificación
- Cuvée de Grenache y Carignan, criada como Vin Doux Naturel. La denominación Hors d’Âge exige al menos cinco años de maduración en bonbonnes de vidrio y/o barricas de madera: una crianza oxidativa que aporta al vino color, notas de frutos secos y capas profundas de caramelo.
- Maridaje
- Un compañero fascinante mucho más allá del postre: cordero al horno durante 12 horas con ciruelas y albaricoques, y, como clásico, pastel de ciruela mirabel o un tiramisú otoñal con castañas. También a solas, al final de una velada, es una revelación.
- Particularidades
- Los Gallet, con certificación biodinámica (Biodyvin) desde 2011, trabajan con fermentación espontánea y un uso mínimo de azufre. Sus cepas tienen una media de 66 años y producen apenas unos 20 hectolitros por hectárea: poca cantidad, mucha sustancia. El recuerdo a higos secos, nueces y caramelo está siempre atravesado por una tensión mineral.